sábado, 7 de enero de 2017

Astronomía

Pienso que existen dos tipos de persona en el mundo, dos formas de entender el universo. Por un lado están los que creen que el Sol y la Luna se aborrecen, se repelen tanto por ser tan opuestos, tan noche y día, que uno sólo aparece cuando se va el otro, que apenas pueden coincidir más que cuando se produce un eclipse. Luego están los que piensan lo contrario, los que conocen su historia porque alguien se la contó, porque la leyeron o porque la han vivido. Éstos últimos están convencidos de que todas sus diferencias son las que atraen a la Luna y al Sol, que el Sol se va cada día para dejar que la Luna tenga su espacio, que viva su noche, y que no sabe que en realidad ella también lo busca a él. Como cuenta la leyenda, en esta visión de nuestro mundo, el Sol y la Luna viven esperando los escasos momentos en que pueden estar juntos, es entonces cuando aparcan sus diferencias y viven su eclipse.

domingo, 1 de enero de 2017

Nuestro 2017

Creo firmemente en que no existen las casualidades, en que el que cree en ellas es porque no conoce algo mejor, en que nadie le ha explicado que “casualidad” es un término que se inventaron los que no eran capaces de explicar la magia de la vida. Creo firmemente en nosotras, en que tarde o temprano, si no lo he hecho ya, voy a encontrarte. Espero que para entonces tú también me esperes con tantas ganas de abrazarme y juntar nuestros labios que se te olviden todas las bocas que he tenido que besar para encontrar la tuya. Espero que nunca nos echemos en cara el pasado, al fin y al cabo pasado está, que lo importante sea siempre levantarnos cada mañana y elegirnos la una a la otra. Que sepas que si se trata de elegir te prefiero en pijama, con resaca, recién despertada y siendo tú misma. También te prefiero sin ropa pero eso igual es mucho pedir.

martes, 27 de diciembre de 2016

Por uno de los años de mi vida

¿Cómo despedir un año como éste? De ninguna forma. Éste es uno de esos que llevaré siempre conmigo. Aunque a nivel político e incluso humano quizás haya sido el peor año que me ha tocado vivir, a nivel personal ha sido uno de los más increíbles de mi vida.

He hecho amigos de Castellón, México, Cataluña, Ecuador y Chile, amigos de verdad, de los que te llevas en el alma. He recibido visitas de mis amigas de siempre, que se han esforzado por seguir presentes pese a la distancia. He recorrido Barcelona de principio a fin, de norte a sur. Me he perdido en sus calles, con tan sólo música en mis oídos y ganas de seguir descubriéndola y que me siga sorprendiendo. He visto amanecer en la Barceloneta. He bailado en los dirtys de Razz y los domingos de Apolo. Me he fumado la risa en la Plaza Real y he sentido los nervios previos a ver a alguien en el Born. He caminado durante cuatro meses por Avenida Diagonal hasta unas prácticas que me encantaban. He ido a las fiestas de Gracia. He visto cómo la noche me atrapaba en Arco de Triunfo y como me dejaba atrapar por las manos de alguien en mi propia casa.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Conversaciones con una misma

- ¿Cómo que no? Si ella lo fue todo. Fue las noches que pasamos juntas y las que nunca llegué a tenerla entre mis brazos. Fue sonrisas guardadas en cajones y que deberían reproducirse en exposiciones. Fue tequila, fue sal y yo aún tengo el limón atrapado entre los labios por si algún día se decide. Aún trato de descifrar entre copas algunas de las cosas que me ha dicho y cuando la resaca me pilla desprevenida me planteo si he hecho las cosas bien.

- A ti lo que te pasa es que te encanta ir de masoquista. Prefieres hablar de estrellas y de cosas preciosas que de tormentas y huracanes que desmoronan tu vida.


- Quizás porque mi vida siempre ha sido un caos. Quizás porque este ser romántico que llevo dentro prefiere buscar el lado poético a una situación más bien patética. Quizás por el respeto que les tengo no soy capaz de hablar de las mujeres como desastres meteorológicos.

- Tu respeto a veces raya la idealización.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Estrella fugaz

¿Sabes esa sensación cuando apagas un cigarro y te das cuenta de que te lo has fumado tan rápido que no te ha sabido a nada, que no te ha saciado? A veces eso pasa con la gente, o al menos a mí me ha pasado.

Creo que tenía tantas ganas de fumar contigo, de conocerte con cada calada y de saciarme de ti, que he dejado que el hormigueo en la piel me llevase a encenderte demasiado pronto, a consumirte demasiado rápido y no darte tu tiempo. Supongo que estas cosas pasan cuando llevas años sin fumar de esta manera, sin sentir tan adentro este anhelo. Lo he sentido.

viernes, 9 de diciembre de 2016

The Weeknd

Ultimamente me siento un poco así, como un pitillo colgando entre tus labios, debatiéndome internamente entre el deseo de que me aprietes entre ellos y el miedo a consumirme antes de tiempo. Ojalá hubiésemos sabido antes que hay cajetillas que no puedes volver a comprar una vez se acaban, que cada una es distinta a la anterior y será distinta a la siguiente. Me quedo con la tranquilidad de que cuando el último pitillo se encienda habré exprimido al máximo cada calada. Y ojalá puedas tú decir lo mismo.

lunes, 5 de diciembre de 2016

¿Tiene sentido?

Desisto. Dimito. Renuncio. Que se pare el mundo que yo me bajo.

Creo que en algún momento de este año empecé a perder la fe en la humanidad, y en noches como ésta lo veo ya como algo irreparable. No sé en qué momento sucedió, o quizás debería decir en cuál de tantos; si fue por las noticias que escuchaba en televisión o por las que se emitían en mi vida; por las personas que creía conocer y se mostraban, de forma inesperada, como completas desconocidas ante mí o por aquellas que, paralizada, observaba escaparse entre mis dedos antes siquiera de llegar a entenderlas. Puede que el problema sea yo, quizás siempre lo he sido y solo ahora lo veo.