¿Alguna vez te has despertado y has
pensado: pillaría el primer tren a cualquier parte? Destino: Desconocido. Así
es la vida también.
Hay
trenes que vemos alejarse desde el andén y justo cuando estamos a punto de
perderlos de vista pensamos: “¿Y si ese era mi tren?” Pero lo cierto es que
probablemente no lo sea. A la vida le gusta meternos las dudas en el último
momento, cuando ya no hay marcha atrás. Yo soy más de pensar que cuando un viaje
es para ti, por muchas dudas y miedos que tengamos, al final y aunque sea en el
último momento te compras el billete, haces la maleta y te subes al vagón. Así
que si lo has perdido o no era para ti, o te venía grande.